El Congreso aprobó ayer (con el voto en contra del PP) el proyecto de reforma del Código Penal.
Queda ahora el trámite de su paso por el Senado y su regreso a la Cámara Baja para su aprobación definitiva, pero el PSOE y algunos de sus socios están empeñados en que todo se realice con la máxima urgencia y que antes de las próximas fiestas navideñas las modificaciones ya sean definitivas.
Así, muchas infracciones consideradas hasta ahora como faltas pasarán a ser consideradas delitos penales por lo que podrían deparar sentencias de cárcel.
Irán a prisión aquellos que:
- Superen los 110km/h en vías urbanas.
- Superen los 180km/h en carreteras convencionales.
- Superen los 200km/h en autovía.
- Los que conduzcan con tasas de alcohol por encima de las permitidas o bajo los efectos de drogas o estupefacientes.
- Aquellos que circulen sin contar con los pertinentes permisos o sin puntos.
En todos estos supuestos las penas serán de tres a seis meses, por lo que habrá que ser reincidente para acabar en la cárcel, sin olvidar la pertinente retirada del permiso de conducción. Al margen. las penas podrán ser sustituidas por multas y trabajos en beneficio de la comunidad.
Pero las sanciones pueden alcanzar los dos años de prisión para aquellos que coloquen en las vías obstáculos imprevisibles y hasta los cinco años para los que conduzcan con temeridad manifiesta y pongan, además, en peligro la vida o la integridad física de las personas.
Las mayores objeciones llegaron desde el PP. Su portavoz Federico Souvirón fue muy gráfico en sus razonamientos: «Circular a 110 en la proximidad de un colegio no es lo mismo que hacerlo por una travesía desierta de madrugada. Como tampoco es lo mismo una carretera interurbana de primera generación que una autovía de última».
Asimismo, consideró excesivo el límite establecido de alcohol en sangre (1,2 gramos por litro) respecto a la media europea. Avisó de que las modificaciones tendrán una laguna importante porque «dejan fuera a los conductores que aún circulando de forma temeraria no superen los límites de velocidad». Advirtió, por fin, de que las señales de tráfico no corresponden con la situación de la vía y que deben ser actualizadas en su totalidad.
Fuente de la noticia: hoyenelmundo.com